viernes, 18 de diciembre de 2009

PROPIEDADES TERAPEUTICAS DEL BARRO O ARCILLA

PROPIEDADES DEL BARRO:

1.- desintoxicante.
2.- antinflamatoria.
3.- desinfectante.
4.- descongestionante.
5.- depurativa.
6.- refrescante.
7.- calmante.
8.- antibiótica.
9.- tonificante.
10. hidratante.
11. reguladora.
12. etc, etc, etc

Aunque puede usarse de forma interna, en este apartado vamos a indicar su Uso externo. Es decir en forma de Cataplasmas.


El empleo terapéutico de la arcilla se remonta al tiempo de los egipcios, y médicos tan eminentes como el árabe Avicena y el griego Galeno llegaron a elogiarla en sus escritos, e incluso el naturalista Plinio el Viejo le dedicó un capítulo en su Historia Natural.
Pero fueron los grandes naturópatas alemanes Kneipp, Kuhn y Felke los que más han contribuido a colocar la arcilla en el puesto de honor que le corresponde dentro de los tratamientos naturales.
Afortunadamente, podemos decir hoy que la arcilla está alcanzando en Europa el reconocimiento, por parte de la ciencia en general, y en particular de la medicina natural, que sus maravillosas propiedades terapéuticas, cumplidamente comprobadas, merecen.

Propiedades de la arcilla o barro
A continuación enumeramos las principales propiedades terapéuticas de la arcilla a nivel general.

Bactericida: La arcilla en contra de lo que pudiera parecer, actúa como uno de los más poderosos y perfectos desinfectantes (o bactericidas) que se conocen, ya que en lugar de actuar como los fármacos que ejercen su acción bactericida indiscriminadamente, la arcilla, húmeda actúa inhibiendo el desarrollo de los gérmenes patógenos y favoreciendo la regeneración celular, es decir actúa de una forma selectiva, por lo que permite curar, con asombrosa rapidez, ciertas llagas y úlceras, aplicada de forma de emplasto o cataplasma sobre ellas.

Cicratizante: Posee además un gran poder cicatrizante de la piel, la cual se cura sin dejar apenas señal, lo que se atribuye a su contenido en silicato de aluminio.

Poder de absorción: Debido a su porosidad posee un gran poder de absorción, lo que le permite absorber gran cantidad de calor, atrayendo hacia sí las toxinas acumuladas balo la piel, logrando de esta forma que sean expulsadas.

Estimulante de la función cutánea: Actúa también como estimulante de la función cutánea, hasta el punto de que no solo depura y sana la piel, sino que incluso favorece la fijación y destrucción del ácido úrico acumulado en el organismo y su eliminación a través de ella; de ahí los espectaculares efectos de los emplastos de arcilla.

Analgésica y desinflamatoria: Actúa así mismo como calmante de las zonas doloridas, y es especialmente útil en las inflamaciones cutáneas superficiales (golpes, picaduras de insectos, quemaduras, etc.) en las que actúa como refrescante, desinflamatoria, perdiéndose sus efectos a medida que se calienta.

Descongestionante: Además, actúa en las inflamaciones de los órganos internos, comportándose como descongestionante, capacidad esta que aumenta al irse calentando sobre la piel, o al aplicarla en forma de cataplasma caliente. Una vez seca y fría la cataplasma pierde su acción y hay que renovarla.

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